Me llamo David Barber, fotógrafo de bodas, y mi vocación comenzó con la historia de amor de mis abuelos, pero eso es algo que te contaré después.
Desde muy pequeño estuve entre cámaras en los rodajes de cine de mi padre, ayudándole en todo lo que pudiera y aprendiendo de él.
Quiero fotografiar vuestra historia de amor, en la que el día de vuestra boda es un punto de inflexión.
Mi objetivo es que os sintáis cómodos conmigo, como si fuera un amigo más ese día, y que podáis disfrutar sin tener que estar pendientes de posar para fotos.
Además, también quiero adaptarme a lo que necesitéis y me aseguro de entregar cada foto y cada vídeo como si fuera para mi propia boda.
Pero, sobre todo, quiero que me deis vuestro sí quiero.
Estáis a punto de dar un gran paso dentro de vuestra relación. Un momento que seguiréis recordando dentro de muchos años.
Mis abuelos también tuvieron muchos recuerdos a lo largo de su vida: compartieron 63 años juntos. Una vida construida con amor, respeto y momentos compartidos: viajes, gestos cotidianos, dos hijos, cuatro nietos y dos bisnietos.
Siempre estuvieron el uno al lado del otro, con sus diferencias, pero también con cariño, apoyo y compromiso. Vivieron juntos, y se fueron juntos.
El día que él falleció, dos horas después, ella también partió.
La historia de mis abuelos es una prueba real de lo que significa amar, AMAR con mayúsculas. Para mí, recordarlos a través de fotos y memorias es una forma de mantener vivo ese amor que no se apaga.
Por Instagram, por la web… como prefiráis. Tendremos una charla para conocer más sobre vosotros y os mandaré fotos de bodas similares. Después, os mando algunos packs personalizados, explicando bien cada opción y por qué está pensada especialmente para vuestro día.
Haremos una sesión preboda, que siempre os la incluyo gratuita. Esta parte me encanta porque es cuando más nos conocemos, veis cómo trabajo y me contáis cómo os gusta veros. Así el día de la boda todos los nervios por las fotos se habrán ido y os sentiréis completamente seguros.
Este día es para disfrutar, así que yo estaré en todos los momentos, pero sin que casi os deis cuenta. Vuestra única función será disfrutar con vuestra gente y después volver a disfrutar de todos esos momentos captados por la cámara. Cubro los preparativos, la ceremonia, el cóctel, el banquete, el baile nupcial y una hora de fiesta.
Unos días después, os paso un resumen de la boda en fotos y el tráiler del vídeo para que podáis tenerlo y compartirlo.
Y en un plazo de uno a tres meses os entrego un enlace a vuestra galería online con todas las fotos y el vídeo de vuestra boda.
¿Habéis dicho postboda? ¡Estupendo! Es una oportunidad perfecta para hacer fotos vestidos de novios, pero sin los nervios de la boda, y además aprovechar más los trajes.
Soy una persona cercana y normal. Os aseguro que os vais a sentir cómodos desde el principio.
No os voy a pedir que poséis, simplemente tenéis que ser vosotros mismos para que las fotos queden naturales.
Además, tendremos la sesión preboda para romper el hielo y así trabajar de la forma en la que os sintáis más cómodos.
En la preboda hablaremos de detalles como vuestro lado bueno o cómo preferís veros para asegurarme de que salís tal y como queréis.
Durante la boda, se trata de que disfrutéis vosotros con vuestros familiares y amigos. Si disfrutáis, eso quedará reflejado en las fotos y vídeo.
Os puedo asegurar que cuando recibáis las fotos las compartiréis rápidamente porque estaréis muy orgullosos de ellas.
Soy consciente de que este es un día que solo se celebra una vez en la vida, así capturaré todos los momentos importantes de vuestro enlace.
Igualmente, como puede haber sorpresas de otros invitados o momentos emotivos, estoy atento a todo sin molestar para que todos los recuerdos queden captados por la cámara.